¡Dios está orgulloso de ti!

A veces es mucho más fácil ver nuestras fallas que nuestros aciertos, estoy de acuerdo. Pero es refrescante darnos cuenta de que Dios no es como nosotros, él no está todo el día esperando que falles para señalarte, al contrario, es un Padre amoroso que se fija hasta en el más mínimo detalle bueno de tu andar para deleitarse contigo, para estar orgulloso de ti.

Los que tienen hijos entenderán el siguiente ejemplo:

¿Te ha pasado que llega tu hijo a enseñarte sus dibujos? Seguro no te pones a ver sus fallas de técnica o si pintó los árboles de azul en lugar de verde ,¡No! Lo único que haces es aplaudir su iniciativa artística y pegar su obra de arte en el refrigerador, simplemente porque te enorgulleces de todos sus intentos por agradarte. Dios es un Padre perfecto, él nos ama con amor eterno, cuando nos ve, ve la obra perfecta de Jesús, ve que estamos justificados por nuestra fe, ve nuestro caminar, nuestro trabajo duro por cambiar nuestro carácter y aunque no somos perfectos, es válido resaltar nuestros aciertos.

Ten ánimo, apláudete cuando perdonas, cuando superas, cuando sigues caminando a pesar de todo, porque así es como Dios lo hace, ser duro contigo mismo no te hace mejor persona, al contrario, te aleja de la visión que tiene Dios de ti.

Te invito a tomar tres minutos para recordar el esfuerzo, las batallas, los golpes y las caídas que has soportado para llegar hasta este día. Las personas, la carencias, los lugares que has atravesado para ser quien eres hoy. Ya con eso, piensa cuántas veces has querido parar, has querido que no haya más momentos difíciles y has pensado que no podrías soportar más ¿Sabes qué? ¡Lo lograste! Superaste obstáculos, perdonaste errores, tuviste que pedir perdón, te fracturaste, estuviste completamente roto pero SIGUES AQUÍ, SIGUES LUCHANDO. DIOS ESTÁ ORGULLOSO DE TI, es tiempo de que tú también te sientas orgulloso por todo eso.