Tiempo Perfecto

¿Cuántas veces nos hemos encontrado viviendo circunstancias que quisiéramos fueran resueltas con la menor espera posible? Esperar que un negocio se concrete, que una enfermedad ceda, que un familiar vuelva, que una deuda termine, que un trabajo se realice positivamente. Que el tiempo perfecto sea a nuestra manera, en nuestro tiempo ideal.

Recuerdo en una conferencia una frase que marcó completamente mi manera de entender los tiempos de Dios:

Dios, nunca llega tarde… Sin embargo le gusta llegar justo a tiempo

Sin embargo, en mi desesperación he pedido a Dios que me permita acelerar algunos procesos, sobre todo cuando no quisiera enfrentar algo por temporadas largas, a veces ni siquiera por temporadas cortas. Pero con el tiempo, he visto que cada minuto de mi vida está en las manos de Dios y que todos lo que enfrento lleva procesos que finalmente me llevan a crecimiento.

Como resultado de esos procesos, he podido ver como verdaderamente todo tiene su propio tiempo, probablemente a mi parecer algo debería ser diferente pero cuando pongo mi confianza en Dios cada minuto toma sentido y yo me convierto en lo que Dios trabaja en mi.

Eclesiastes 3

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora:

2Tiempo de nacer y tiempo de morir; tiempo de plantar y tiempo de arrancar lo plantado;

3tiempo de matar y tiempo de curar;tiempo de destruir y tiempo de edificar;

4tiempo de llorar y tiempo de reír;tiempo de lamentar y tiempo de bailar;

5tiempo de esparcir piedras y tiempo de juntarlas;tiempo de abrazar y tiempo de abstenerse de abrazar;

6tiempo de buscar y tiempo de perder;tiempo de guardar y tiempo de desechar;

7tiempo de rasgar y tiempo de coser;tiempo de callar y tiempo de hablar;

8tiempo de amar y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra y tiempo de paz.

Sé feliz, porque la piedra nunca es tan grande, porque las injusticias acaban pagándose, porque el dolor se supera, 

Porque la verdad insiste, porque el coraje te levanta, porque el miedo te fortalece, porque los errores te enseñan y porque nadie es perfecto.

La vida siempre da una segunda oportunidad para todo y pone a cada uno donde debe estar.